01 junio 2017

PARA UNA BANKIA PÚBLICA


Como medida urgente debe paralizarse la desinversión de Bankia SA.

Bankia SA, con CIF A-14010342 y domicilio social en calle Pintor Sorolla Nº8, 46002 de Valencia, es el resultado de una de las fusiones frías que se idearon a través de la creación del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). La idea era juntarlas y forzarlas a segregar sus negocios financieros en bancos con la forma de sociedades anónimas. El Banco de España debía controlar todas la fusiones, que debían convertirse en SIPs (Sistema Institucional de Protección), para evitar gastar dinero público en recapitalizarlas. El Gobierno a través del FROB, concedería ayudas en forma de participaciones preferentes, convertibles en acciones. Pero esta estrategia que en otras ocasiones había funcionado, ahora se contó con que estaban tratando con cajas ineficientes dominadas por los distintos gobiernos autonómicos, que presionaron para no perder poder en “sus” cajas. Y aquí aparece Rodrigo Rato para negociar la Fusión de Caja Madrid. El Gobernador del Banco Español de Crédito obligó a Bancaja y Caja Madrid a fusionarse creando el actual Banco Financiero y de Ahorros (BFA), que recibiría 4.465 millones de euros del FROB en forma de preferentes convertibles, uno de los mayores rescates públicos de la historia de España. Las preferentes tendrían que rendir unos intereses anuales al Gobierno de un 7,75%.

La estafa de las preferentes pasa por las nulas competencias de la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) para obligar a las entidades a comercializarlas facilitando a l@s clientes la información correcta, por el perfil del comprador que no encajaba en el producto, y por los engaños que las entidades obligaban a cometer para colocar el producto.

La Caja Madrid gobernada por el PP madrileño no estaba bien pero la Bancaja gobernada por el PP valenciano estaba peor, con un 24% de inversión inmobiliaria, pendiente de 900 millones de euros para saneamientos, con una estructura de financiación complicada, vencimientos agolpados en 2012, alto nivel de refinanciaciones, volumen de activos adjudicados aumentando, …
Se pasó de siete cajas con 140 consejer@s, que aportaron de forma solidaria todos sus activos y pasivos al BFA de 21 consejer@s (Bancaja, Caja Madrid, Canarias, Ávila, Laietana, Segovia y Rioja).

Los Informes previos de AFI y Deloitte contemplaban una recesión económica en V hasta un 25% más grave que la del consenso de analistas: fuerte caída y recuperación. Pero la recuperación aún no ha llegado a día de hoy. Contratan a PwC (Price Waterhouse Coopers) para obtener un cálculo más riguroso, en consecuencia sanean las carteras con 9.200 millones de euros. Con esta integración se perdieron 3.700 emplead@s. Se contrata a entidades consultoras que ya auditaban y cobraban de estas “cajas”… ¿Éstas son las que deben fiscalizar sus cuentas? El ejemplo es claro y cercano, Deloitte imputada por elaborar una contabilidad presuntamente falsa de Bankia antes de su salida a Bolsa. ¿Qué hizo el Banco de España con sus competencias sobre esta operación bursátil? Se creó un banco sistémico que no se podía dejar caer… Tuvo que ser rescatado y nacionalizado con una aportación inicial de 19.000 millones de euros. Al final más de 40.000 millones de saneamiento.
Teníamos siete cajas, algunas con problemas pequeños y otras con problemas grandes, si los unes obtienes un problema grandioso. Pero además les sumas la estafa de las preferentes y las acciones, estados financieros incorrectos, sobresueldos, tarjetas black, malas inversiones, favores, cobro de comisiones elevadísimas, cláusulas suelo abusivas en las hipotecas, desahucios, etc. Mientras algunos vivían a lo grande, Bankia ejecutaba el mayor ERE de España, plagado de irregularidades, y de incumplimientos.

A día de hoy, la desinversión de Bankia no es rentable, el precio de venta de la entidad no cubriría ni de lejos su rescate. El camino correcto pasa por conseguir que Bankia se convierta en una banca pública, ya se ha pagado por ella y necesitamos instrumentos financieros públicos para crear sinergias entre las capacidades innovadoras y financieras del sector privado y del sector público. Se deben renegociar los términos del Memorando de entendimiento firmado con la UE para poner en marcha una potente y eficaz banca pública.

Del mismo modo es necesario que se haga una investigación financiera incluso desde el período anterior a la fusión fría de Bankia, y por tanto una Auditoría de la Deuda, si se falsearon los números de las Entidades financieras fusionadas, el rescate “bancario”, que ya llega a 60 mil millones de euros, no se sustenta sobre datos reales, y es obligada en consecuencia una comisión de investigación sobre la crisis financiera que analice sus causas reales y depure responsabilidades.
Las entidades ya nacionalizadas, no deben ser reprivatizadas, ni del ICO. Necesitamos una Banca pública para cubrir los intereses de la mayoría de los ahorradores o del Estado, la Banca privada solo persigue los intereses de los banqueros y accionistas.


Se nos traslada la idea de que esto no es posible porque existe algún tipo de corsé económico, de maleficio económico que lo impide, y la realidad es que desde el punto de vista de la viabilidad política y financiera es posible, la solución es política, y el camino la voluntad. ¿Qué falta?: Voluntad política. No necesitamos una respuesta económica o financiera, la necesitamos política.